Completamos los rituales que de a poco fuimos inventando.
Cada mañana. Cada noche.
¿Y si el amor es componer un código?
Ese idioma que hablamos solo vos y yo.
Todo eso pensé el día que dijiste vamos a nuestro lugar
Y pediste sin preguntar la comida que yo quería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario